Faroles: Ilumina tu hogar con el carácter de la forja y la ligereza del aluminio
La iluminación exterior es mucho más que colocar una bombilla; es diseñar una atmósfera, garantizar la seguridad y embellecer la arquitectura de tu casa o comunidad. Entre todas las opciones disponibles, los faroles se destacan como la elección tradicional que aporta un inconfundible aire de distinción.
En Domingo Torres, combinamos la estética clásica de la forja con la resistencia práctica del aluminio para ofrecer faroles que duran en el tiempo y definen el estilo de tu fachada, jardín o entrada.
Si buscas una solución de iluminación que hable de tradición, artesanía y durabilidad, estás en el lugar correcto.
La elección del material: Tradición versus modernidad funcional
Al seleccionar un farol, el material es clave, ya que determina la estética, el peso y, sobre todo, la resistencia a la intemperie. Te explicamos por qué la combinación de forja y aluminio es tan popular en nuestros catálogos:
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Faroles de forja (Hierro forjado):
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Carácter: Ofrecen una estética inigualable, con curvas, rizos y formas trabajadas a mano que evocan la herrería tradicional.
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Robustez: Son piezas de gran solidez visual y física.
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Mezcla de estilos: Aunque la estructura base sea de forja (hierro), el cuerpo del farol a menudo utiliza cristal y un soporte interno de metales ligeros para optimizar la instalación.
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Faroles de aluminio (Fundición de aluminio):
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Ligereza: El aluminio fundido es mucho más ligero que el hierro fundido, facilitando el transporte y la instalación en fachadas menos robustas o en postes altos.
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Resistencia a la corrosión: Es un material inherentemente resistente a la oxidación, lo que lo hace ideal para zonas costeras o climas muy húmedos, asegurando una vida útil más larga.
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Detalle: Mediante la fundición, se logran detalles ornamentales que imitan perfectamente la apariencia de la forja tradicional, pero con las ventajas del metal ligero.
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Tipos de faroles: Adaptando la luz a cada espacio
La versatilidad de los faroles les permite adaptarse a diferentes necesidades de iluminación exterior. En nuestro catálogo, encontrarás modelos diseñados para cada rincón de tu propiedad:
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Faroles de pared (apliques): Son los más comunes. Se instalan directamente en la fachada y son ideales para iluminar entradas, porches o patios. Los diseños pueden ser desde modelos sencillos y planos hasta faroles colgantes de brazo, que separan la luz de la pared para una distribución más amplia.
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Faroles de sobremuro: Perfectos para coronar muros perimetrales, pilares de acceso o muretes de jardín. Estos faroles proporcionan una luz baja y decorativa, delimitando el espacio de forma elegante.
- Faroles de colgar (con cadena): Ideales para instalar bajo techos de porches, cenadores o en estructuras altas donde la luz debe caer en suspensión. La cadena añade un elemento visual clásico y rústico, ofreciendo una iluminación central y muy decorativa.
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Faroles de pie o columna (Farolas): Son los más grandes y se utilizan para iluminar caminos, calzadas o grandes extensiones de jardín. El diseño en forja y aluminio de nuestras farolas permite alcanzar alturas considerables sin comprometer la estabilidad ni el estilo.
Consejos para la instalación perfecta
Para que tus faroles luzcan y funcionen a la perfección durante años, te recomendamos lo siguiente:
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Ubicación y altura: Instala los faroles de pared a una altura que ilumine bien el suelo sin deslumbrar (generalmente entre 1.70 m y 2 m del suelo).
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Mantenimiento: Tanto el aluminio como la forja tratada son de bajo mantenimiento. Una limpieza periódica del vidrio y el cuerpo del farol bastará para que conserven su brillo y apariencia.
Ilumina con distinción. Descubre la pieza que dará luz y carácter a tu hogar. Explora nuestra amplia gama de faroles de forja y aluminio y encuentra el diseño perfecto para tu proyecto.


